Un gran avance para el mercado automotor, aunque en el tiempo equivocado. Tal vez eso resuma la historia del Mercedes 300 SLR Uhlenhaut Coupé, primer vehículo capaz de superar la barrera de los 280 km/hora, gracias a sus más de 310 caballos de potencia.
La firma decidió no comercializarlo, por no creer que la década de los 50 fuese el momento apropiado para poner un prototipo de este estilo en manos del público.
Sin embargo, 60 años después, un equipo de ingenieros locos por el automovilismo pusieron manos a la obra para revivir este ícono. Y lo hicieron reuniendo y ensamblando 10.000 piezas de metal reciclado.
Armin Ciesielski, Brakel Peter y Walter Willer, trabajadores de la compañía Giganten aus Stahl ("Gigantes de Acero", en alemán) construyeron este prototipo, el más grande jamás construido a partir de objetos reciclados.
Ciesielski manifestó que "el Uhlenhaut Coupé es un Mercedes muy especial" para él y su equipo, y por eso "queríamos hacer una réplica".
Los ingenieros pusieron a la venta esta criatura a 70 mil euros, un precio similar al de un Mercedes "real".