Un largo muro de piedra blanca lleva los nombres de aquellos que lucharon contra los terroristas de Al Qaeda que habían secuestrado el cuarto avión el 11 de septiembre de 2001, un Boeing 757 que se estrelló en la zona rural de Pennsylvania.
El entonces presidente, George W. Bush, su predecesor, Bill Clinton, y el actual vicepresidente, Joe Biden, se unieron a las familias de las víctimas y otros varios cientos de personas -muchas vistiendo camisetas con alusiones patrióticas o con banderas de Estados Unidos- bajo un cielo gris pizarra.
Ese día, los pasajeros asaltaron la cabina del piloto donde se habían encerrado los secuestradores y forzaron que el avión, en lugar de llegar al destino planeado por los terroristas, aparentemente el Capitolio en Washington, se estrellara en un descampado en Shanksville, en Pensilvania.
Aquella jornada, y el ejemplo de los pasajeros, "nos mostró que el mal existe, pero también la valentía", afirmó Bush, el presidente de Estados Unidos en aquellos momentos, en la ceremonia de dedicación del monumento en el terreno donde cayó el avión.
"La opción que tomaron les costó sus vidas" pero a cambio "hoy hay estadounidenses que están vivos gracias a que estos valientes héroes decidieron actuar, y por ello les estaremos eternamente agradecidos", agregó el ex mandatario.
Ante un público de 4.000 personas, entre ellos centenares de familiares de aquellos pasajeros, Bush agregó que la decisión de asaltar la cabina "se inscribe entre los actos más valerosos de la historia de EEUU.".
Visiblemente conmovido, el ex presidente Bill Clinton comparó el heroísmo y la generosidad de esos ciudadanos con la batalla de las Termópilas (480 AC), cuando 300 soldados espartanos comandados por el rey Leónidas se sacrificaron ante las tropas persas del emperador Jerjes para ganar el tiempo necesario y permitir que la coalición griega pudiera reagruparse.
"Espero y rezo que, dentro de 2500 años, la gente siga recordando" la gesta del vuelo 93, afirmó Clinton, quien reveló que ha llegado a un acuerdo con el presidente dela Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, para participar en un acto conjunto de recaudación de fondos que permita concluir el monumento.
Aunque se ha completado la primera fase, el monumento necesita aún cerca de diez millones de dólares para quedar concluido.
Aquellos pasajeros "ofrecieron a todo el país un regalo de valor incalculable- salvaron la capital de un ataque" y evitaron que Al Qaeda pudiera regocijarse de haber "destruido el centro de Gobierno de EE.UU.", agregó Clinton, quien subrayó que "esos viajeros en el vuelo 93 sabían que nuestra humanidad común es lo que más importa".
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