En su visita a Chile, el conde, quien es miembro de la novena generación de Faber-Castell, planteó los desafíos que tiene como compañía en la expansión de sus productos en Latinoamérica y Asia.
Sobre su proyecto en el país andino, Faber-Castell explicó que el mercado chileno "es un buen mercado de prueba, porque es un mercado sumamente abierto y muy competitivo".
La empresa de origen alemán, fabricante de lápices de madera, está presente en 120 países, con 14 fábricas y 23 empresas comerciales en todo el mundo.
La firma fue fundada en 1761 y para el nuevo siglo planea convertir a Faber-Castell "en una marca Premium".
Con respecto al compromiso de la compañía con el cuidado del medio ambiente. Anton Wolfgang von Faber-Castell señaló que "la prioridad más importante sigue siendo usar solamente madera certificada en todo el mundo".
Faber-Castell utiliza "maderas procedentes de reforestación, que hoy en día es el 90 por ciento de su volumen total, pero quiere llegar al 100 por ciento de aquí a cuatro años más", trazó como desafío el conde.