"Me lo tomé bien. Pero también es muy difícil, es un deporte que hiciste toda tu vida y cuesta mucho dejarlo. Me siento afuera, puedo jugar torneos de exhibiciones, pero ya no vuelvo más", indicó Gastón Gaudio en una exclusiva y extensa entrevista con Télam.
El último partido del "Gato" fue el 2 de agosto de 2010, en la primera ronda del ATP de Kitzbuhel ante el español Pablo Andújar. Al ser consultado acerca de cómo manejó su retiro, el tenista dijo: "Me lo tomé bien. Al principio es complicado, son muchos años jugando y muchas alegrías y tristezas, pero ya pasó. Estoy pensando en otra cosa, no creo que lo haya sufrido tanto".
"Ahora estoy organizando una exhibición en Punta del Este para fin de año donde van a jugar Juan Martín Del Potro, el brasileño Guga Kuerten y el uruguayo Pablo Cuevas. Vamos a hacerlo en el Hotel Conrad y esperemos que salga bien. Estoy metido con eso ahora", manifestó.
Por otra parte, Gaudio no descartó la posibilidad de entrenar a algún tenista del circuito: "Depende el proyecto, la forma de ser de la persona, porque coachear genera una convivencia como si fuese un matrimonio. Y viajar y convivir con alguien con quien no tenés química no funciona".
"Tendría que ser alguien que me motive, sentir algo por el que estoy coacheando y buscar algo que sea significativo en mi vida. No me interesa coachear a alguien para ir a ganar Viña del Mar. Que sea alguien que apunte a meterse Top 10 o Top 5. Algo que me quede una marca en mi vida", aseveró.
Asimismo, agregó: "No me puse a pensar. Yo no me elegiría si estuviese del otro lado. Habría que ver lo que busca ese jugador del entrenador. Yo elegiría uno que sea vivo, inteligente, que sepa de estrategia, que sepa decirme cómo ganar un partido, que me motive, que me llegue la forma en que me dice las cosas, no me interesa que sea político".
Por último, admitió que lo único que extraña del circuito es "la adrenalina que le agarraba cuando jugaba un partido. La sensación de nervios antes de los partidos, que no le gustaban, pero que los extraña".
"Debe ser un sistema químico que lo sentís cuando jugás al tenis y que nunca lo vas a sentir con nada. Esa sensación de miedo antes de entrar a un partido y de la competencia, de ganar, perder. Eso es lo único que extraño", concluyó Gaudio.