Según anunció la Casa Blanca a través de un comunicado, ambos líderes dialogaron telefónicamente y manifestaron su "profunda preocupación por el uso de la violencia por el gobierno sirio contra los civiles y su convicción de la necesidad de responder a la exigencia legítima de transición democrática expresada por el pueblo sirio".
Barack Obama y David Cameron decidieron "seguir de cerca las acciones que emprenda el presidente Bashar Al Assad y consultarse para tomar medidas adicionales en los días venideros", agrega el texto. Además de la situación en Siria, "discutieron los últimos eventos en Libia y en el sistema financiero mundial".
Por su parte, el primer ministro británico presentó sus condolencias por los militares estadounidenses que murieron el 6 de agosto luego de que fuera derribado el helicóptero en Afganistán.
El mandatario estadounidense celebró el regreso del orden público en Inglaterra, donde durante los últimos días se produjeron enfrentamientos y robos.
Más temprano, Obama y el rey Abdalá de Arabia Saudita conversaron sobre la represión siria y acordaron "que la brutal campaña de violencia del regimen sirio contra su pueblo debe cesar inmediatamente".