Se apagó el incendio financiero inmediato de Grecia. Pero todavía quedan focos de fuego que pueden reactivar el desastre en el corto o mediano plazo.
Según cálculos de analistas privados, la economía griega deberá crecer al 8,4% en los próximos 20 años para bajar su ratio deuda-PBI del actual 142% a 60%, porcentaje que exige el tratado de Maastricht para ser parte de la Unión Europea.
El inconveniente es que Grecia no tiene muchos recursos para crecer.
El sector público representa el 40% del PIB. El último plan de ajuste obliga al Gobierno a despedir un 25% de los empleados públicos.
El turismo es la gran fuente de ingresos. Equivale al 15% del PIB. Le sigue la construcción naval. La ayuda de la UE (4% del PIB) es otra gran fuente de ingresos. Gracias a estos fondos, Atenas fue sede de los Juegos Olímpicos, se hicieron obras de infraestructura y el país ingresó al selecto grupo de países con una misma moneda.
Cuando pasó todo este viento de cola, la economía se contrajo 2% en 2009, 4,8% en 2010 y 5,5% en los primeros tres meses de este año. El agravamiento del déficit fiscal de 3% del PBI en 2000 al 15% en 2009 empeoró el cuadro.
El desempleo llega al 12% y el desecanto social se siente en las calles desde cuando comenzó la crisis de deuda hace ya 18 meses.
Grecia no es un gran exportador. En 2010 vendió al exterior por US$ 21 mil millones e importó por US$ 45 mil millones. Importa petróleo y maquinaria.
Un 12% de la población activa de Grecia trabaja en la agricultura, que constituye el 5% del producto interno bruto (PIB).
Pero su productividad es inferior a la que cabría esperar de este sector de la economía. Las explotaciones son pequeñas (3,4 ha de media) lo que dificulta el uso eficaz de equipos mecánicos. Además, el rendimiento es bajo a causa de la sequía y la erosión de los suelos. El tabaco es el cultivo principal y aporta cerca del 3% de los ingresos por exportación.
El gran desafío será contar con los recursos para pagar sus US$ 500 mil millones de deuda. Como parte del segundo rescate, se postergarán vencimientos de corto plazo y se canjearán bonos. Pero tarde o temprano, los fondos adicionales deberán aparecer o generarse. Habrá que ver cómo y de dónde.