Primera en la lista de las personas mas influyentes del mundo, según la revista Forbes, Stefani Joanne Angelina Germanotta, más conocida como Lady Gaga, sigue ascendiendo escalones. Nombrada por el país nipón, embajadora del turismo post Fukushima, la cantante demostró una vez más su magnetismo.
Emocionada, extravagante y locuaz, Gaga dio una conferencia de prensa en Tokio ante miles de periodistas "No me canso de decirle a la gente que justo ahora la mayor parte de Japón, el país en general, es muy seguro. Está bien venir. Hay que recorrer esta parte del planeta", declaró.
"No necesito regalos ni agradecimiento. Vine a Japón porque realmente me encanta este sitio", replicó Lady Gaga con lágrimas en los ojos.
Entre las múltiples gestos de cariño, la nueva chica pop recibió un muñequito tente-tieso de papel maché que simboliza la perseverancia y la valentía. "Nunca rendirse... Esta es una muñeca tradicional japonesa. Esto es Fukushima. Ira conmigo a todas partes", admitió Gaga con el presente entre sus manos.
No es la primera vez que se solidariza con las islas japonesas, tras el tsunami del 11 de marzo, al día siguiente de la catástrofe la artista diseñó una discreta pulsera solidaria que puso a la venta en su web por 5 dólares con la frase "We pray for Japan" ("Rezamos por Japón"). La idea ha recaudado unos 240 millones de yenes (más de 2 millones de euros) para los afectados.
Osada, al filo del abismo tanto en sus presentaciones como en sus canciones, la neoyorquina de raíces italianas sigue dando que hablar. Lady Gaga es noticia una vez más.
Por Roberto Funes Ugarte