Geoffrey Ogbonna, vocero de la Fuerza de la ciudad de Abia, explicó que el médico Hyacinth Orikara, director del sanatorio Heda, fue capturado junto con el resto del personal del centro y las mujeres.
Los bebés recién nacidos eran adquiridos por 300 dólares, en caso de ser varón, y por 200 dólares, de ser niña. Según los medios locales, muchos estaban destinados a la adopción y otros a ritos de brujería, en los que los pequeños son asesinados y desmembrados.
A las madres, agregó Ogbonna, no se les permitía ver a sus hijos una vez que daban a luz para evitar posibles identificaciones futuras.
El doctor aseguró que los menores se entregaban a trabajadores sociales para su posible adopción. Sin embargo, cuenta en su haber con una detención anterior por el mismo delito.
Los detenidos se encuentran a disposición de Departamento de Investigación Criminal de la Policía de Abia, en Umuahia, la capital del estado, que deberá presentarlos ante los tribunales.