El recital llevado a cabo en el célebre estadio de la Gran Manzana formó parte del "P.A.R.C.E. World Tour", que arrancó en Seattle en marzo pasado para dar a conocer los temas de su más reciente trabajo. Sobre este último, Juanes ha dicho que "tiene un aire más de rock", aunque sin olvidarse del amor.
El artista, que ha vendido 15 millones de discos y llamado la atención tanto de los medios latinos como de los de habla inglesa, fue recibido por más de 10 mil personas de pie, a los gritos y en medio de un estruendoso aplauso que resonó en la gigantesca sala de espectáculos, donde durante toda la noche ondearon banderas de Colombia.
"Yerbatero", incluido en "P.A.R.C.E." (que significa amigo), fue el primer tema que interpretó el colombiano, ganador de 17 premios Grammy latino y uno del mercado anglosajón. El cantautor se paseó por los éxitos de su último álbum: "La Soledad", "La Razón" y "Todos Los Días", así como también por los ya conocidos "La Paga", "La camisa negra", "La vida es un ratico" o "Es por ti".
Pero además de rock y baladas, el colombiano interpretó a ritmo de "salsa rock" el tema "No le pegue a mi negra", que saltara a la fama en la voz de Joe Arroyo y el grupo Guayacán. "Ésta es una noche muy especial para mí porque aquí hay una persona, Alicia, que es mi madre y que es la primera vez que viene a Nueva York", les dijo a sus fans.
El intérprete sudamericano cerró su espectáculo junto a su colega español Antonio Orozco, con quien cantó "A Dios le pido" diciéndole a los presentes: "Espero que no sea la única vez que nos veamos. Mucha luz para sus familias".