El tradicional edificio ubicado al 3300 de Av. Figueroa Alcorta, considerado un símbolo del disfrute del paladar del establishment porteño, ya no estará ligado a la marca francesa de automóviles.
El Museo Renault, cuyo propietario es el Grupo Irsa, cerró sus puertas por vacaciones a fines de enero y según trascendió no volverá abrir.
Sucede que Calembel SA, la empresa que explotaba su concesión, no seguirá manteniendo la titularidad del inmueble. Entonces el grupo, cuyo emblema es el empresario Eduardo Elsztain decidió mantener la propiedad a su cargo pero definir un nuevo rumbo para el restó.
Mientras IRSA aguarda variadas propuestas –que incluyen otras marcas de automóviles, perfumes e indumentaria– para una de las esquinas más codiciadas de Buenos Aires.
IRSA tuvo a cargo la comercialización de las viviendas y oficinas ubicadas en la planta superior (llamada Palacio Alcorta) de este inmueble. Luego lo adquirió en los '90 para instalar Casa FOA, y vendió los departamentos a diversas celebridades porteñas.
El Museo Renault data de 1995, cuando Antelo adquirió la planta baja y montó el complejo que, a través de su bar, restaurante y el espacio destinado a la exposición de automóviles, fue pionero en el vínculo de ese negocio y la gastronomía.