México, el mayor receptor de remesas en América Latina, había visto descensos de los envíos a consecuencia de la recesión econímica que sufren los Estados Unidos desde 2008.
Las remesas -una de las principales fuentes de ingresos de México junto con las exportaciones petroleras y la inversión extrajera directa- alcanzaron US$21,271 millones en el 2010, indicó el Banco Central de México
En diciembre, los envíos sumaron US$1,707 millones comparados con UD$1,564 millones en el mismo mes del 2009.
El comportamiento negativo que mostraron las remesas en 2008 y 2009 fue atribuido por la entidad a la desaceleración económica en los Estados Unidos, donde viven más de 11,8 millones de mexicanos. Gran parte de ellos destina periódicamente dinero a sus familiares.
Los datos divulgados por el banco central señalaron que mientras las remesas totales se estabilizaron, el monto promedio enviado mensualmente por cada emigrante bajó de 317,3 dólares en 2009 a 315,4 dólares en 2010.