Al ser un espacio privado del cliente, ¿cómo se puede demostrar ante el banco el valor de lo que el cliente guardó en la caja de seguridad? ¿Qué medidas preventivas se pueden tomar ante la posibilidad de ser víctima de un asalto en las cajas de seguridad?
Nydia Zingman de Domínguez, experta en la defensa de afectados por robos a cajas de seguridad, explicó a Infobae.com que cuando se trata de dinero el cliente "deberá probar su nivel social y económico" y el origen de la plata que guardaba en la caja de seguridad. Por ejemplo, si se trata de una herencia o una indemnización recibida se recomienda guardar los papeles que lo indiquen o que lo puedan comprobar. Lo mismo si es proveniente de una operación de venta o alquiler.
También sirven los comprobantes de compras de dólares billetes, que no suelen ser tomados en cuenta por los usuarios a la hora de realizar el cambio de moneda.
Con respecto a objetos de valor como lo son las joyas, una alternativa es tomarle fotografías o mismo se pueden usar imágenes capturadas en algún encuentro social donde el damnificado lleve el elemento en cuestión. Además, se puede realizar una valuación previa por joyeros o compañías de seguro ya que, según apuntó la letrada, se transforma en un indicio de prueba muy relevante.
Por su parte, Héctor Muzzio, especialista en seguridad bancaria, destacó que también son validos los llamados "testigos de preexistencia" que constatan la pertenencia de la joya. "Puede ser una amiga que vio a la damnificada usándolas en una fiesta o en alguna reunión o mismo la persona que se la regaló", aclaró.
"Hay clientes que hacen un acta notarial ante escribano público o muestran la declaración jurada a la AFIP pero es complejo porque cada vez que uno ingresa a la caja ya sea para retirar o guardar plata, o bien tomar algo de valor ya no es lo mismo", consideró el especialista.
Características de la relación contractual
Una caja de seguridad no es más que un lugar alquilado para depositar en forma secreta y confidencial, los valores del cliente. Para obtener ese espacio, el usuario firma con el banco un contrato que no cuenta con una regulación específica, es decir, que no está contemplado por la ley, y en el cual asigna a quienes autoriza a acceder a la misma.
Hay alrededor de cinco medidas de cajas de seguridad y los precios varían dependiendo tanto del tamaño como del banco donde se la contrate. En promedio una mediana, cuesta unos $2.000 anuales y al contratarla el banco está obligado a brindarle un espacio confiable y protegido.
Zingman de Domínguez señaló que el servicio que se contrata es de "vigilancia activa" lo que significa que es eficiente y no falla. "El usuario busca en la institución bancaria, la seguridad como un servicio profesional y especializado que no posee en su empresa o en su casa".
En ese mismo sentido, Muzzio resaltó que es obligación del banco preservar el espacio que se contrató. "Es importante que cumpla con las medidas de seguridad mínima que se contemplan en el contrato", aseveró.
En muchos casos, esta alternativa de preservar los bienes surge como una medida preventiva ante los hechos de inseguridad, se convierte en una forma de no estar expuesto con el dinero o los elementos de valor en una vivienda o mismo en una empresa.
Según expuso Zygman de Domínguez, en el derecho internacional comparado, se establece expresamente que "el banco se hace responsable de la eficacia del servicio y de la vigilancia de los locales, así como de la integridad del compartimiento, salvo caso 'fortuito', como sería un terremoto, una guerra, un huracán, pero no el hecho del hombre en sí mismo, por el contrario, el robo o el hurto que son justamente los riesgos que motivan al cliente a contratar el servicio de caja de seguridad y constituyen el riesgo propio del negocio del banco".
Y agregó: "El contrato redactado por los bancos contiene una cláusula que ha sido declarada nula por nuestra jurisprudencia y es la que se refiere a la falta de responsabilidad del banco, en caso de desaparición del contenido de las cajas, por hechos de terceros, que no son considerados fuerza mayor o caso fortuito".
Por lo tanto, en caso de ser víctima de un hecho delictivo en las cajas de seguridad, el usuario será indemnizado por el contenido pero deberá demostrar qué pertenencias guardaba en su interior en caso de que el monto que reclama supere lo que el banco estimara en estas circunstancias.