La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) informó que la decisión se tomó después de que estudios científicos concluyeran que la sustancia, 300 veces más dulce que el azúcar, "ya no se puede considerar potencialmente riesgosa para la salud humana".
La sacarina fue incluida en la lista de sustancias riesgosas en 1981, debido a que se demostró que causó cáncer de vejiga en animales de laboratorio.
Sin embargo, el Programa Nacional de Toxicología y la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer "reexaminaron la información disponible sobre la sacarina y sus sales y concluyeron que no tiene potencial cancerígeno en humanos", afirma la EPA en un comunicado.
La agencia sacó al edulcorante artificial de la lista después de que lo solicitara una asociación que representa a los vendedores de alimentos de bajas calorías, el Calorie Control Council. La sacarina está permitida en un centenar de países en todo el mundo.