a petición de las autoridades sudafricanas.
El empresario, Shrien Dewani,
en esa ciudad surafricana antes de que los supuestos secuestradores eliminaran a la joven, según declaró ante un tribunal el taxista que los transportó.
De acuerdo con el fiscal jefe de la provincia de Cabo Occidental, donde está Ciudad del Cabo, el secuestro era "
" en la que todo estaba preparado para "ocultar que la mujer fue asesinada a instancias del marido".
Zola Tongo, de 31 años, conductor de taxi dedicado a llevar pasajeros del aeropuerto a la ciudad, confesó su participación en el complot para matar a Anni Dewani y fue condenado el martes por el Tribunal Superior de Ciudad del Cabo a
por secuestro, asesinato, robo con agravantes y obstrucción a la Justicia.
Según la declaración escrita del taxista,
Según el acuerdo al que llegaron, después de ver algunos lugares de interés, otros individuos debían fingir que los secuestraban.
Una vez simulado el secuestro, Tongo y Shrien Dewani debían ser arrojados ilesos fuera del taxi antes de que la recién casada fuera objeto de un robo también fingido y asesinada, tal y como ocurrió.
cuando Shrien Dewani le hizo la propuesta, por lo que argumentó que su cliente había sido "manipulado" para que aceptara.
Las
como supuestos participantes en el crimen son Xolile Mnguni, de 23 años, y Mziwamadoda Qwabe, de 25, con los que Tongo presuntamente planeó el falso secuestro tras reunirse en la populosa barriada de Khayelitsha, en las afueras de Ciudad del Cabo.
Mnguni y Qwabe deben presentarse ante el Tribunal el 25 de febrero próximo y están acusados de asesinato, robo con agravantes y secuestro.
Shrien Dewani, cuyas empresas pasan por
, según la prensa, dijo tras los hechos y antes de volver al Reino Unido que los secuestradores lo habían arrojado del coche y se habían llevado a su esposa, que apareció muerta a tiros al día siguiente en el vehículo abandonado.
En un comunicado difundido en el Reino Unido, la familia Dewani negó cualquier participación de Shrien en este "