GM vendió 478 acciones ordinarias a 33 dólares cada una, con lo que consiguió 15.770 millones de dólares, además de 4.350 millones de dólares en acciones preferentes, más que los 4.000 millones de dólares que planeó inicialmente.
La fuerte recepción de Wall Street representa un logro para el Gobierno del presidente Barack Obama, que eligió financiar la reestructuración de GM con una impopular bancarrota en 2009.
La participación del Gobierno norteamericano en GM caerá a cerca de un 33%, desde el 61%, si todas las acciones disponibles son vendidas.
"La OPI de General Motors marca un importante hito en la recuperación no sólo de la icónica compañía, sino de toda la industria automotriz estadounidense", dijo el residente Obama en un comunicado.
"Uno está en GM debido a que un elemento critico, un bloque funcional fundamental de la economía de Estados Unidos, se ha reposicionado para ser significativamente competitivo", añadió.
La venta de acciones de GM representa un gran paso para evitar pérdidas por el rescate estatal de 50.000 millones de dólares a la empresa, que en los últimos años pasó del estatus de acción líder a la bancarrota.
GM ganó 5.000 millones de dólares en los primeros nueve meses del 2010 y está en camino de lograr su primera utilidad anual desde el 2004. Pero la automotriz advirtió que las ganancias del cuarto trimestre crecerán a un ritmo menor al de los primeros tres trimestres por los costos de lanzamiento de vehículos y una proporción mayor de autos pequeños menos rentables.
Una de las dudas que quedan abiertas es si el socio chino de GM, la estatal SAIC Motor Corp Ltd participó de la OPI y cuánto invirtió. Bajo un acuerdo tentativo, SAIC acordó invertir entre 500 millones de dólares y 1.000 millones de dólares en GM si esto era aprobado por el Gobierno chino, dijo gente con conocimiento de las discusiones.
Fuentes dijeron anteriormente a Reuters que fondos de riqueza soberanos de Medio Oriente y Asia habían comprometido, de manera separada, un total de 2.000 millones de dólares para la OPI de GM. GM necesita una valuación de mercado de aproximadamente 66.000 millones de dólares para quedar a mano con el Estado por su inversión en la firma durante su reestructuración.