Los hombres, cuya identidad no se divulgó, habían heredado recientemente esta propiedad de la localidad inglesa de Pinner (condado de Middlesex)
donde apareció el jarrón. No tenían ni idea del valor de ese objeto de porcelana.
Quienes hicieron la primera tasación no esperaban que nadie pagase más de 1,2 millones de libras (1,9 millones de dólares) por la vasija del siglo XIX, de 41 centímetros de altura, ricamente decorada con peces y dragones y una serie de perforaciones que dejan ver otro jarrón en el interior del primero.
Los 51,3 millones de libras (cerca de 82 millones de dólares) que un agente de Pekín pagó finalmente anoche en Londres en la casa de subastas Bainbridges es el precio más alto pagado nunca por una obra de arte china en una subasta. Supera así el que se pagó en junio en Pekín por un pergamino de 15 metros de la dinastía Song.