El Ministerio Público es el órgano encargado de recibir las acusaciones y de optar por solicitarle al TSJ un antejuicio de mérito o una desestimación del caso. Nunca se inclinó por la primera opción. La mayoría de los magistrados del máximo tribunal aceptaron siempre archivar los expedientes contra el primer mandatario y ninguna denuncia prosperó.
Argumentaron en todos los casos que los denunciantes no precisaban de forma circunstanciada el hecho que, según ellos, constituía el delito. Según el diario venezolano El Nacional, fiscales y jueces calificaron las presentaciones como "endebles, genéricas, imprecisas y oscuras", e incluso algunas fueron catalogadas de "irresponsables, aventureras e infundadas".
El TSJ se guió con ese criterio en las imputaciones a Chávez por traición a la patria, peculado, tráfico de armas, asociación con organizaciones terroristas, instigación a delinquir y al odio público. La entrega de dinero a otros países, en detrimento de las necesidades de la población venezolana y sin cumplir con los requisitos legales correspondientes, fue la acusación más recurrente contra el bolivariano.
Tres casos encajonados en un día
El 11 de agosto, la sala plenaria del Tribunal archivó tres denuncias contra Chávez por autorizar grandes inversiones de dinero en países aliados. "El Estado venezolano, a través del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela, financia un proyecto energético con la República de Cuba para la construcción de la planta de energía termoeléctrica de fuel oil de 175 MW en la provincia de Holguín (Cuba)", señalaba una de ellas.
También fue desestimada una causa en la que se consignaba que el propio presidente admitió haber autorizado donaciones y regalías a más de 30 países por más de 21 millones de dólares.
La misma suerte corrió un expediente que reclamaba un juicio contra Chávez porque, a pesar de las deficiencias en el suministro de energía eléctrica en Venezuela, firmó un acuerdo de cooperación para ayudar a Haití y a Nicaragua con inversiones en el área energética.