, que señaló que es el segundo precio más alto jamás alcanzado por una obra del ícono del arte pop.
Esa firma neoyorquina indicó que vendió
(1962), una
como Mike Todd o Eddie Fisher, por 63,3 millones de dólares.
Esa obra del artista pop es su segundo cuadro más caro jamás vendido, después de
(1963), que fue vendido por
.
Phillips de Pury & Company, que había estimado esa pieza de Warhol (1928-1987) entre 40 y 50 millones de dólares, vendió durante esa subasta de arte contemporáneo obras por más de
, ya que encontró compradores para casi la totalidad de los 59 lotes de la venta.
El presidente de la casa de subastas, Simon de Pury, mostró su satisfacción por la "
" venta y afirmó que en el éxito de la subasta influyó el nuevo edificio de la firma porque "ha demostrado ser un gran espacio de exposición".
Entre las otras
están
(1979), del también artista pop norteamericano Roy Lichtenstein (1923-1997) que se adjudicó por 3,8 millones de dólares. Por 6,8 millones de dólares se vendió
, una escultura del artista contemporáneo japonés Takashi Murakami.
, entre ellos el cubano Félix González-Torres (1957-1996) con su
(1992), que logró venderse por 4,5 millones de dólares. Por ese mismo precio se subastó un autorretrato del artista de los EEUU de origen africano Jean-Michel Basquiat (1960-1988), con una pieza representativa de su arte expresionista.
En esa subasta, compuesta por las piezas de
y de la primera parte de la venta de arte contemporáneo de Phillips de Pury & Company, se alcanzó también un precio récord para una obra de la fotógrafa norteamericana Cindy Sherman,
, que se vendió por 2,7 millones de dólares.
También se consiguieron
con las obras de los artistas conceptuales Daniel Buren (1938), Lee Lorano (1930-1999) y Martin Creed (1968), el escultor Robert Morris (1931), el pintor Rudolf Stingel (1956) y los artistas contemporáneos Thomas Schütte (1954) y Wade Guyton (1972).