Somalía: masacraron a 10 miembros del gobierno

La red terrorista Al Shabab, vinculada con Al Qaeda, lanzó una "guerra final" contra las tropas de la Unión Africana que sostienen al Gobierno. Los insurgentes controlan buena parte del país   

Los atacantes ingresaron armados y disfrazados con uniformes militares a un popular hotel de la capital Mogadiscio, donde se albergaban varios miembros del gobierno.

"Treinta personas murieron en el ataque. Seis de ellos son miembros del Parlamento somalí, y cuatro son altos funcionarios del gobierno", comunicó el vice primer ministro, Abdirahman Haji Adab Ibbi.

"Las otras 20 víctimas son civiles inocentes que murieron en este horrible incidente", agregó.

La Unión Africana (UA), que respalda con más de 8 mil soldados a la frágil coalición gobernante, confirmó la muerte de 15 personas en el Huna Hotel, cerca del palacio presidencial en la capital Mogadiscio. Un empleado que escapó del edificio afirmó que uno de los terroristas se inmoló. Otros dos habrían sido abatidos o capturados por la policía, según distintas versiones.

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El ataque se produjo horas después de que un vocero de la guerrilla anunciara una ofensiva en todo el país –a la que llamó "guerra final"– para expulsar a la UA de Mogadiscio. Al menos 29 personas murieron, y más de 90 resultaron heridas en las últimas horas, en los combates más violentos de los últimos meses.

La ofensiva coincide con el envío de la UA de 2 mil soldados adicionales a Somalía. Sus fuerzas, con apoyo de Occidente y, en particular, de los EEUU, intentan ganar el control del país desde que Etiopía lo invadió en 2007 para derrocar al gobierno radical de las cortes islámicas.

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Pero la situación es aún más inestable e incontrolable para Occidente que en Afganistán e Irak. Somalía es uno de los "Estados fallidos", hijos de la caída del Muro de Berlín. Desde la caída del dictador Mohamed Siad Barre en 1991, ninguna facción nacional o internacional logró centralizar el poder ni impartir autoridad en todo el territorio.

A la inestabilidad política, la violencia, la pobreza extrema, la escasez casi absoluta de recursos naturales, el aislamiento internacional y las operaciones de modernos piratas en el Golfo del Adén se sumó, en los últimos años, la presencia de células terroristas entrenadas en territorio somalí –en teoría vinculadas con Al Qaeda– que pretenden volver al gobierno del islamismo radical.

El gobierno respaldado por Occidente sólo controla algunos reductos de Mogadiscio, mientras el resto del país es patrullado por milicianos que exhiben sus morteros y fusiles. Son dirigidos por los "señores de la guerra", poderosos caudillos locales cuyo poder militar es, en suma, capaz de bloquear cualquier tentativa de gobernabilidad.