El motociclismo se cubrió de luto el fin de semana debido a la muerte de Fabián Mandarino, uno de los pilotos de cuatriciclos más reconocidos de Mendoza que también supo consagrarse campeón a nivel nacional.
Mandarino disputaba en Tupungato (Mendoza) la primera manga de la categoría Master, válida por la séptima fecha del campeonato argentino fiscalizado por la Camod (Confederación Argentina de Motociclismo Deportivo), cuando sufrió un accidente que acabó con su vida minutos después, en el hospital General Las Heras donde era asistido.
Vigente campeón de la divisional, el piloto de 40 años perdió el control de su Yamaha y cayó violentamente sobre el piso, mientras recorría uno de los saltos del circuito del Valle de Uco.
"El circuito fue homologado, estaban las ambulancias que hacían falta y el sistema médico era el necesario para este tipo de carreras. Todo se encontraba a la perfección en el momento del accidente", manifestó Alfredo Yoma, uno de los responsables del ente fiscalizador de las competencias nacionales, en declaraciones al diario Los Andes.
"Según los médicos, sufrió varios golpes en la cabeza y tuvo un paro cardíaco. Golpeó muy fuerte con la cabeza en el piso. Su salto fue a una velocidad excesiva y eso, sin dudas, lo perjudicó. Debemos saber que estos riesgos se corren en este tipo de carreras. Todos estamos muy dolidos por lo que sucedió", precisó.
Yoma explicó que el cuatriciclo se clavó de punta en el piso y luego cayó encima de él, tras lo cual la víctima salió despedida por encima del vehículo y golpeó la cabeza contra el piso.
El dirigente hizo hincapié en que estaban dadas todas las condiciones para que se desarrollara la competencia: "Si hablamos de seguridad, por prevención usamos dos ambulancias; una de ellas es de terapia intensiva. En el momento del accidente se previó un helicóptero por si hacía falta trasladarlo a un hospital de la capital de Mendoza, pero falleció en el hospital de Tupungato. Sufrió golpes múltiples".