El volante hizo el primer tanto de los seis que los Magpies le hicieron a los de Birmingham, levantó su brazo derecho y con el izquierdo hizo un gesto señalándose al bigote que se había dejado.
El revuelo fue tal que el propio Barton tuvo que explicar su celebración y desmentir que lo haya festejado con un saludo nazi. "Mi gesto fue totalmente inocente. He escuchado que mi celebración ha creado controversia, pero sólo lo hice por una promesa que hice dentro del club. Me comprometí a dejarme bigote y a quitármelo únicamente cuando el Newcastle ganara su primer partido en la Premier League esta temporada".
Pese a estas explicaciones, en Inglaterra siguen especulando con el sentido de su celebración ante el Aston Villa y recuerdan que esta polémica que él mismo desató no es un hecho aislado.
Y es que no es la primera vez que Joey Barton hace de las suyas. En 2008 Barton fue condenado a seis meses de prisión por una pelea en la que estuvo involucrado en Liverpool y a cuatro meses por un incidente con un compañero durante su etapa en el Manchester City.
Además, el jugador reconoció ser adicto al alcohol y llegó incluso a asegurar que "si sigo bebiendo pondré en juego mi carrera deportiva".
Xabi Alonso sufrió su carácter
El ahora jugador del Real Madrid también sufrió el carácter de Barton. Hace dos temporadas el Newcastle se veía las caras al Liverpool y el inglés, que saltó al terreno de juego desde el banco, realizó una brutal entrada al por entonces mediocampista Red.
Su acción le supuso la roja directa, tuvo que pagas más de 165.000 dólares de sanción por su juego sucio y el Newcastle lo apartó del equipo duranta una temporadita.
Barton se disculpó en aquella ocasión con Xabi Alonso, pero nadie le quitó otro castigo: las dos semanas sin sueldo.