"Ese tipo de conversaciones que parecen habituales entre amigas me resultan vergonzosas. Mas aún, muy vergonzosas", afirmó Sarah Jessica Parker en una entrevista adelantada hoy por la revista femenina alemana InTouch.
Tras subrayar que hasta se pone colorada cuando la conversación con sus amigas deriva al sexo, lo que es motivo de mofa por parte de sus íntimas, aseguró: "Muchas veces me voy al baño cuando empiezan a hablar de su vida amorosa".
Frente a su papel de mujer liberada y progresista como Carrie Bradshaw en Sex and the City, la actriz expresó que "jamás" posaría desnuda ante la cámara, ya que no quiere "que millones de personas vean (sus) pechos".
Y preguntada sobre la parte de su físico que menos le gusta, la actriz de 45 años admitió que son sus piernas. "Podrían ser, sin duda, un poco más derechas", se quejó.