Fernando Lugo, de 59 años, llegó ayer a la capital paulista en un avión enviado por el gobierno brasileño desde Asunción y se trasladó directamente en helicóptero al Hospital Sirio-Libanés, donde ingresó "para la realización de exámenes complementarios de la hipótesis diagnóstica de linfoma", señaló un boletín del centro sanitario.
El mandatario paraguayo está en una habitación de planta del área general del hospital, no en oncología, y al cuidado de cinco médicos brasileños y dos paraguayos, según fuentes de ese centro, donde fueron atendidos en varias ocasiones el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el vicepresidente Alencar.
La enfermedad de Lugo se hizo pública el pasado día 4, después que se le extirpara un ganglio de la ingle.
Tres días después sus médicos informaron que detectaron otro ganglio en el mediastino que, según dijeron, sólo puede ser tratado con quimioterapia.
En unas breves declaraciones a la prensa, el portavoz del Hospital Sirio-Libanés, Kalil Filho, consideró, sin embargo, "prematuro" decir si Lugo será sometido a una quimioterapia y subrayó que será el director del departamento de oncología del hospital, Paulo Hoff, quien lo determine.
Según Kalil Filho, el hospital emitirá mañana un nuevo boletín, una vez que el presidente haya sido examinado por Hoff.
Para ayudar a determinar el estado de Lugo ayer se recibieron "muestras" tomadas al mandatario en Paraguay, agregó.
Se prevé que regrese a Paraguay hoy, miércoles, a última hora.
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