Aunque al presidente Álvaro Uribe todavía le falta un mes para abandonar el poder, sus empleados ya están de salida. El 7 de agosto asume Juan Manuel Santos y Casa Nariño está en plena remodelación.
Uribe prepara la transición pero ya no reside en Casa Nariño. Está hospedado en un hotel de Bogotá donde pretende quedarse y desde allí organizar su comando de campaña para competir por la alcaldía de la capital colombiana.
La secretaria privada del mandatario saliente, Alicia Arango, ya embaló todo y se fue a Suiza como embajadora ante las Naciones Unidas.
Frank Preal, Alto Comisionado de Paz, dejó su oficina, se despidió de Uribe y se fue a realizar una maestría en Administración Pública en Harvard. Mientras que Mateo Restrepo, alto consejero presidencial para la Política Anticíclica, también está estudiando en el exterior.
Lina Moreno de Uribe, la primera dama colombiana, fue la primera en marcharse. De hecho estaba planeando el traslado desde que la corte constitucional colombiana impidió una nueva reelección de su marido.
Según la prensa local la primera dama ya mudó más de 100 cajas de libros que recibió de regalo y las donó a la Biblioteca de la Universidad Piloto en Medellín y a la Julio Mario Santodomingo.
El matrimonio Uribe también se llevó a Mao, el perrito de la pareja que solía recorrer los pasillos de la residencia presidencial.
Mientras tanto la Casa Nariño está en plena etapa de transformación y ya hay obreros trabajando en las remodelaciones que solicitó Tutina, como llaman a la mujer del nuevo presidente.