En esas seis semanas de exposición pública, que se produce por primera vez en los últimos diez años, la catedral de la capital del Piamonte, donde se conserva el sudario, recibirá la visita de unos dos millones de personas para contemplar de cerca esa reliquia católica.
La exposición al gran público, en la que colaborarán unos 4.000 voluntarios y para la que hay preparado un gran despliegue de seguridad, no se abrirá hasta las 18.00 hora local (16.00 GMT) y se calcula que este sábado ya pasen por la catedral de Turín unos 12.000 peregrinos.
La gran afluencia que se espera para este acontecimiento, que incrementará de seguro el número de visitas a una de las ciudades más prósperas e industriales, pero menos turísticas de Italia, hará que cada visitante pueda detenerse a contemplar la Sábana Santa sólo entre 3 y 5 minutos.
Como ya hiciera en 1998 Juan Pablo II, el papa Benedicto XVI acudirá a visitar el santo sudario, pero no lo hará hasta el próximo 2 de mayo, cuando oficiará una misa que se espera sea multitudinaria en la céntrica plaza de San Carlos.
Las pruebas para demostrar si de verdad envolvió el cuerpo de Cristo comenzaron en 1898, después de que un fotógrafo turinés hiciera una foto al lienzo y en el momento del revelado se diera cuenta de que las imágenes negativas representan el cuerpo y la cara de un hombre crucificado en el modo en que contaban los Evangelios.