"Reconocemos estos errores, pedimos perdón por ellos y hemos aprendido de ellos", dijo Jim Lentz, presidente y jefe de operaciones del brazo de ventas en los Estados Unidos de Toyota.
La automotriz ha llamado a revisión más de 8,5 millones de autos en el mundo en los últimos meses por problemas que van desde aceleradores que se traban, aceleradores que pueden engancharse en alfombrillas sueltas y una falla en el sistema de frenos que afecta a los modelos híbridos.
La Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes había reprendido el lunes a Toyota y criticó en particular a Lentz, por lo que el panel denominó comunicación potencialmente "desorientadora" sobre los recientes retiros de seguridad.
En su testimonio preparado para la comisión, Lentz dijo que Toyota daría a conocer los resultados de una "evaluación exhaustiva" de los controles de aceleración electrónicos del fabricante, encargada a una consultora externa de ingeniería, Exponent, tan pronto como los resultados estén listos.
"Confiamos en que no existen problemas con el sistema de control del acelerador electrónico de nuestros vehículos", dijo Lentz.