Polémica por una ley de Macri que obliga a poner máquinas expendedoras de preservativos

La medida exige a los bares y restaurantes su instalación y la colocación de carteles instructivos para su uso. Hay fuertes multas para los infractores. "No somos médicos", remarcaron los gastronómicos

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Los propietarios de bares, restaurantes y confiterías de la Ciudad reclamaron por un polémico proyecto que sancionó el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, el pasado 11 de enero.

La ley 3320 estipula que los locales deberán instalar en forma obligatoria máquinas expendedoras de preservativos o venderlos en cajita y poner carteles que expliquen su uso y la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Aquellos que no cumplan con esta ordenanza deberán pagar fuertes multas, que pueden llegar hasta los 10 mil pesos o directamente se clausurará el negocio.

Los lugares que deberán acatar la ley son los bares, restaurantes, confiterías, teatros, boliches y aquellos que estén involucrados en algún espectáculo público.

Lo que más enojo provocó en los empresarios gastronómicos fue la obligación de colocar carteles que expliquen el uso de preservativos y la prevención para enfermedades de transmisión sexual.

"No somos médicos, sino empresarios gastronómicos. Yo sé cómo se prepara un bife a caballo, pero no sé cómo armar carteles con normas de la Organización Mundial de la Salud. Esta ley es una locura", se quejó Luis María Peña, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes y Cafés de Buenos Aires.

"En una cafetería podemos quedarnos sin café, pero no sin preservativos, porque si viene un inspector y no los encuentra clausura el local", añadió el empresario en declaraciones a diario Popular.