Los escondites fueron hallados con ayuda de uno de los presuntos etarras detenido el martes, Ibon Iparragirre, considerado el jefe del grupo desarticulado por la Ertzaintza en su primer gran golpe contra ETA desde que el socialista Patxi López asumió como jefe de gobierno vasco en mayo de 2009.
Además de Iparragirre,
En el marco del mismo operativo, la policía vasca detuvo ayer a otras dos personas, identificadas como Zunbeltz Bedialauneta y Urtza Alkorta, ésta última miembro de las listas para las elecciones municipales de 2007 de la agrupación Acción Nacionalista Vasca (ANV), posteriormente ilegalizada.
Por otro lado, seis presos de ETA, que cumplen condena en la prisión de Nanclares de Oca, en Álava, y están condenados algunos de ellos por varios asesinatos, anunciaron su "desvinculación por voluntad propia? de la organización separatista, en una carta que publicó hoy el diario español El País.
Asimismo, el anuncio coincide con "la dinámica de lucha" a modo de huelga de hambre que el sector duro del grupo de presos de ETA mantiene desde el lunes en las cárceles de España y Francia en protesta por la política penitenciaria, al que se ha sumado también el líder separatista Arnaldo Otegi.
Todos ellos cumplen diferentes condenas en la prisión alavesa por pertenencia a ETA y por numerosos atentados con casi dos decenas de muertos y heridos.
En noviembre de 2009, dos veteranos presos de ETA, Carmen Gisasola y Josefa Urrosolo Sistiaga, conocidos por sus posiciones disidentes, llamaron al fin de la lucha armada en una carta publicada por varios diarios vascos.