"Sandro decía que yo era su hermano menor"

Raúl Porchetto habló en el programa El Oro y El Moro en Radio 10. Contó cómo nació su amistad con Sandro y recordó el día en que cantaron juntos en el programa de Susana Giménez

Guardar
 AP 162
AP 162

Raúl Porchetto habló esta mañana en el programa El Oro y el Moro en Radio 10 y expresó su dolor por la muerte de su amigo, Sandro. Sin embargo el cantante reconoció que sabía que este final era posible.
 
"Se sabía que era difícil, incluso desde antes de la operación. Cuando él tomó la decisión de hacerse el trasplante, era porque no podía más. A mí no me gustaba la idea, pero él quería cantar, hacer una vida plena y estar bien con su mujer", aseguró el cantante.
 
Porchetto contó que es amigo de "El Gitano" desde hace 17 años y que se conocieron a través de un amigo en común, cuando él trabajaba en Canto Rodado, un programa de Canal 13.
 
"Él me decía que yo era como un hermano menor, era muy protector. Yo le decía que no era amigo de Sandro, sino de Roberto (Sánchez). Él se enojaba pero lo valoraba", agregó.
 
El músico también recordó cuando Sandro le pidió grabar la canción Bailando en la vereda, uno de los hits de Porchetto.
 
"Fue una sorpresa. Yo nunca me hubiera animado a pedirle cantar y grabar. Y él un día, antes de cenar, tomando un Martini me dijo que tenía un afecto especial por algunos temas y éste era uno y que quería que se la adaptara. Lo hice con un estilo James Brown. Lo grabamos pero costó. Lo hizo en una toma, fue increíble pero al arrancar con cada estrofa le faltaba el aire. En un momento entré y le digo 'Roberto dejemoslo acá, no tiene sentido'. El me miró con esa mirada que te traspasaba y me dijo 'Raulito, andá para adentro'".

Raúl Porchetto también recordó el día en que cantaron juntos en el programa de Susana Giménez. 

"Susana le había hecho un programa y él me dice que cantemos Bailando en la vereda, y cuando termino de cantarlo él se abraza a mí y estaba tan agitado. La gente veía que se abrazaban dos cantantes, pero él justo dice 'Raulito no me sueltes que me caigo'. Se había quedado sin aire. Yo siempre admiré su conducta y su talento", recordó Porchetto.