Los jueces Carlos Pizzatelli, Marcos Grabivker y Roberto hornos revocaron el sobreseimiento que se había dictado en primera instancia a Juan José Maggio (presidente de Southern winds s.a.), a Enrique Atilio montero (vicepresidente de aquella empresa), a Christian Maggio (director y gerente de la misma sociedad), al comodoro Alberto Beltrame (padre de quien ya fue condenado) y a la misma sociedad Southern Winds S.A. (en materia penal aduanera, las sociedades pueden ser investigadas, procesadas y condenadas criminalmente).
En la causa se investigó y ya se condenó a varios intervinientes en el contrabando de 60 kilos de cocaína que se efectuó mediante una aeronave de aquella compañía aérea desde la Argentina hacia España.
Este caso se inició el 17 de septiembre de 2004, cuando cuatro valijas que tenían membrete de la embajada argentina en España -para evitar el control de seguridad; el destinatario era otro- fueron enviadas desde Buenos Aires al aeropuerto de Barajas, en Madrid, en el vuelo 6420 de la empresa SW. Como nadie las retiró, la Guardia Civil española revisó las maletas y descubrió que en su interior había 58,900 kilos de cocaína.
Luego las autoridades de Southern Winds denunciaron el episodio ante la Justicia y a mediados de febrero de 2005 el caso se hizo público a raíz de una investigación periodística.
El escándalo se desató porque se reveló que uno de los acusados era hijo del entonces jefe de seguridad del aeropuerto de Ezeiza, el comodoro Alberto Beltrame. A raíz del caso, echaron al jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Carlos Rohde, y al mismo Beltrame. Además, se disolvió la Policía Aeronáutica Nacional (PAN) para que se creara la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Sin embargo, el 8 de marzo de 2006 la causo tuvo un giro inesperado: el juez en lo penal y económico Carlos Liporace fue destituido por el Consejo de la Magistratura por mal desempeñó en la "causa Southern Winds". Incluso el magistrado afrontó un jury.
Finalmente, el 20 de diciembre de 2007 la Justicia condenó a cuatro de los procesados, José Ramón González Villar, Elena Tomil Batán, Walter Beltrame y Juan Aristizábal y a los otros cuatro imputados se los absolvió. Hasta que hoy la Justicia revocó aquel fallo y volvió a complicar su situación judicial.