El hallazgo del animal se produjo la semana pasada en la localidad misionera de Garupá. Un vecino lo encontró sin vida en las inmediaciones de su casa, junto a otro mono que presentaba signos de una "enfermedad inespecífica", informó el sitio Misiones Online.
Inmediatamente dio aviso a las autoridades, las que activaron el sistema de alerta contra la fiebre amarilla: se convocó a la Dirección de Epidemiología, a la de Saneamiento Ambiental y al Ministerio de Ecología.
En el lugar sólo se encontró el cuerpo del mono -el otro animal enfermo había desaparecido-, y se constató que llevaba días fallecido. Es por ello que se procedió a enterrarlo sin tomar ninguna muestra, debido al estado de putrefacción del cadáver.
Ante este primer hallazgo, desde Epidemiología difundieron una lista con recomendaciones para las autoridades de cada municipio de la provincia, tendientes a evitar cualquier tipo de contagio de fiebre amarilla:
-Denunciar la presencia de monos muertos. De ser posible, tratar de recuperar material que permita el estudio epidemiológico.
- Intensificar las acciones hogareñas de combate del mosquito Aedes aegypti, vector de la enfermedad.
- Alentar la búsqueda de pacientes con algún síndrome febril inespecífico, situación también útil para la prevención y el control del dengue.
- Inmunizar y controlar el nivel de cobertura. Recomiendan sea superior al 95 por ciento.
- Llevar adelante estrategias de comunicación para que la población conozca cómo debe prevenirse de la enfermedad.