A 8 años del 11-S, las obras en la "zona cero" están paralizadas

La crisis económica afectó no sólo el avance de la construcción sino también aumentó los costos y ahuyentó a los posibles futuros moradores de sus oficinas. Los retrasos en las obras alcanzarían los cinco años

Guardar
 AP 162
AP 162

A un día de un nuevo aniversario del atentado terrorista más grande en tierra norteamericana, las obras de reconstrucción del World Trade Center (WTC) se encuentran prácticamente paralizadas. Una de las agencias implicadas en la obra adelantó que los retrasos alcanzarían los cinco años, informó El País de España.

Mañana, durante los actos de conmemoración por la muerte de más de tres mil personas, los más de 64 mil metros cuadrados que constituyen la llamada "zona cero" se mostrarán al mundo con escasos cambios respecto al aniversario de 2008.

Para los neoyorquinos, parte de la responsabilidad en la detención de las obras la tienen las constantes peleas entre políticos, burócratas, arquitectos, familiares de las víctimas y otros protagonistas ocasionales. Además, destacan los problemas presupuestarios y políticos que alejaron al nuevo WTC de la idea original y separaron a reconocidos arquitectos de su planeamiento, como Santiago Calatrava y Daniel Liberkind.

Una encuesta reciente reveló que el 63% de los habitantes de la ciudad considera que los trabajos de reconstrucción de la "zona cero" van "muy mal", y el 60% estimó que no se van a cumplir los plazos anunciados por las autoridades.

En ese sentido, un informe confidencial elaborado por Lower Manhattan Construction Command Center (una de las 19 empresas a cargo de las obras) aseguró que no se cumplirán con los tiempos previstos en 2008 por la propia compañía. Todos ellos varían entre dos y cinco años, dependiendo de los edificios.

A pesar de todas las estadísticas adversas, los familiares de las víctimas apoyan las medidas que lleva adelante el gobernador de la ciudad, Michael Bloomberg, ya que fue quien puso en marcha las obras en 2008 y consiguió el dinero para continuarlas. No obstante, los cálculos no son alentadores: el presupuesto inicial aumentó de 9.600 millones de euros a 12.350 millones.

Si bien ya cuenta con el apoyo para continuar con las obras de un espacio verde y de las piscinas en las huellas que dejaron las torres, no ocurre lo mismo con los edificios proyectados. El único levantado aún tiene oficinas sin alquilar o comprar; los otros cinco, que ni siquiera comenzaron a construirse, vieron caer de a uno a los potenciales compradores del millón de metros cuadrados de oficinas que van a albergar. Es por ello que el constructor y arrendatario de los terrenos, Larry Silverstein, debió solicitar créditos por 1.372 millones de euros para dar vida a los edificios 2, 3 y 4.

Aún resta saber si, finalmente, se podrá concluir el ambicioso proyecto que ocupará el lugar de las Torres Gemelas y homenajeará a las víctimas de la tragedia.