Revelan cómo mantener el cerebro "en forma" en la tercera edad

El deterioro natural de la función "cognitiva" que producen los años no es inevitable, según un nuevo estudio, que demostró que muchos adultos conservan esa función en buen estado mientras envejecen

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El estudio también identificó los factores modificables que ayudan a mantener la función cerebral. "Existen subgrupos de adultos mayores que conservan la función cognitiva en la vejez", dijo a Reuters Health la autora principal del estudio, la doctora Alexandra Fiocco, de University of California, en San Francisco.

"Podemos predecir quién conservará la función, y la mayoría de los factores predictivos son naturalmente modificables", añadió. El equipo halló que los adultos que no fumaban, que hacían ejercicio una vez por semana, eran socialmente activos y tenían estudios secundarios completos, eran más propensos a mantener las habilidades cognitivas en buen estado a los 70 y 80 años.

"Hasta ahora, la mayoría de los estudios disponibles se habían concentrado en los factores que aumentaban el riesgo de perder las capacidades cognitivas en el tiempo, pero poco se sabe sobre qué factores ayudan a las personas a mantenerlas", declaró Fiocco por escrito.

Los autores analizaron la función cognitiva en buen estado de 2.509 adultos blancos y negros, de entre 70 y 78 años al inicio del estudio. Durante los ocho años de seguimiento, el 53% de los participantes sufrió un deterioro cognitivo leve y normal durante el envejecimiento, mientras que el 16% tuvo un deterioro grave.

Pero el 30% de los participantes mantuvo su función cognitiva, publicó la revista Neurology. Un análisis más exhaustivo reveló que las personas que hacían ejercicio moderado a intenso, por lo menos una vez por semana, eran un 30% más propensos a mantener la función cognitiva que los que no hacían ejercicio con tanta frecuencia.

Aquellos que tenían los estudios secundarios completos eran casi tres veces más propensos a estar mentalmente en forma que aquellos con un menor nivel educativo. Los adultos mayores con instrucción formal de 9 grado o superior eran casi cinco veces más propensos a tener buena salud cognitiva que aquellos con menor nivel educativo.

Los no fumadores eran casi dos veces más propensos a mantener la función cognitiva que los fumadores. Las personas que trababan o eran voluntarios y las que convivían con otra persona también eran más propensas a conservar la función cognitiva en la vejez.

"Algunos de esos factores, como el ejercicio y el tabaquismo, son hábitos que la gente puede cambiar", dijo Fiocco. "Sería muy útil descubrir los factores asociados con la conservación de la función cognitiva para elaborar estrategias de prevención destinadas a evitar o retrasar la aparición de la demencia", agregó.