El goleador histórico de la selección chilena, Marcelo Salas, se despidió llorando y con tres goles del fútbol, ante un Estadio Nacional lleno de hinchas en Santiago.
"Es un momento especial y muy emotivo. Sólo quiero agradecer a todo el mundo que vino a mi despedida", dijo Salas al abandonar la cancha, sin poder contener las lágrimas y abrazado a sus dos hijas.
"Nunca voy a olvidar esta noche", agregó, mientras sus seguidores gritaban "¡Matador, Matador!", el apodo que lo identificó desde sus inicios en el balompié profesional.
Rodeado de los jugadores con que compartió en Chile, Argentina e Italia, Salas disputó su último duelo con el honor de ser el único chileno que marcó en cuatro eliminatorias mundialistas, desde Francia 1998 hasta Sudáfrica 2010.
El partido cerró con un 3-3 entre la Selección de Salas y el Equipo de las Estrellas, en los cuales estuvieron entre otros Paolo Montero, Enzo Francescoli, Ariel Ortega, Leonardo Rodríguez y David Trezeguet.