En el complejo vacacional Ocean Club casi la mitad de sus empleados -21 de los 48 que tiene- fueron despedidos y lejos de argumentar como razón principal la crisis internacional o la devaluación de la libra esterlina, la empresa dijo que es consecuencia de los graves efectos que el caso de Madeleine McCann tuvo en su economía.
Increíblemente la empresa Greentrust SA -dueña de ese complejo vacacional- dejó que Gerry McCann, el padre de Maddie, utilice sus instalaciones para realizar un documental sobre el dramático hecho y dio pie para que los empleados despedidos tengan sus sospechas sobre que el verdadero motivo del despido sea la crisis internacional.
"Nos despiden a causa de los McCann y 24 horas después, la misma empresa permite rodar un documental en sus instalaciones. ¿Qué está pasando? ¿Cuánto dinero han pagado los McCann?", dijo una de las futuras desempleadas al diario madrileño El País.
El documental financiado por Channel 4 se emitirá en mayo al cumplirse dos años de su desaparición y lo que será un excelente negocio (ya están a la venta de los derechos del documental) no parece serlo para la mayoría de los habitantes de esa localidad.
De hecho, la vuelta a escena del caso de Maddie no ha sentado nada bien en Praia da Luz y la familia McCann cuenta con muy pocos amigos allí. Es que la desaparición de la pequeña Maddie (en mayo de 2007 mientras vacacionaba junto a su familia) y el asedio de la Policía y los medios le significó a esa zona de Portugal -que usualmente era considerada un paraíso y vivía del turismo británico- la peor campaña de imagen que pudo tener.