Le quitaron los rasgos indígenas a una Virgen

Estaba en la capilla Stella Maris, de Posadas. Desde la comunidad dijeron: "Sólo queríamos que todo fuera para mejor"

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 EFE 162
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En 2007, en la capilla Stella Maris, ubicada en la costanera de Posadas, se empotró una escultura de la Virgen, patrona de los navegantes. La imagen, hecha por el escultor Hugo Viera, tenía una cualidad distintiva: rasgos indígenas.

Ahora, dos años después de su culminación, la Virgen fue modificada y aquella fisonomía que la caracterizaba fue cambiada por una típica europea. De esta forma, se pasó de una piel morena a una blanca y de unos ojos penetrantes a unos distantes que no se asemejan en nada a los anteriores.

Ante el hecho, Viera dijo: "La gente que va siempre a la costanera me avisó que estaban repintando la imagen, pero en un primer momento no les creí. Hacia fines de diciembre lo comprobé y la directora del colegio que funciona al lado de la capilla me dijo que fue el sacerdote quien ordenó la modificación".

El artista recordó que buscó hacer algo más regional y que por eso realizó una obra con rasgos más misioneros, dejando de lado los típicos europeos que tiene la Virgen de Stella Maris. Incluso, llegaron a acusarlo de discriminador por plantear este proyecto, aunque finalmente fue aceptado.

A la hora de dar una explicación, María del Carmen Cantoni, representante de la comunidad de la capilla, dijo a un canal de Misiones que "sólo queríamos que todo fuera para mejor ya que la obra había empezado a descascararse", publicó el diario Clarín.