, a diferencia de casi dos tercios de las madres de un grupo de control que no hizo ejercicio durante la gestación.
Estos son los resultados que obtuvo el equipo de la doctora Rosa I. Pereira, de la Universidad de Campiñas, en San Pablo.
"Los bebés nacieron con el peso, la edad gestacional y la vitalidad adecuados, lo que confirma la tendencia existente en la literatura a señalar que la actividad física moderada regular no influye en la prematuridad ni el peso del recién nacido", escribieron los autores.
, destacó el equipo.
Para analizar cómo los acuaeróbicos influyen en el embarazo, el trabajo de parto y el nacimiento, el equipo organizó al azar dos grupos de embarazadas: 34 hicieron ejercicio acuático y 37 no hicieron ejercicio (grupo de control).
Los expertos comprobaron la aptitud física de las mujeres en tres momentos distintos del embarazo. La capacidad cardiovascular y los latidos fetales se mantuvieron similares en ambos grupos durante el embarazo.
No se registraron diferencias entre los grupos en cuanto a la duración del trabajo de parto o la probabilidad de tener una cesárea.
El peso al nacer, la edad gestacional y la vitalidad de los bebés fueron similares en ambos grupos.
.
La diferencia siguió siendo significativa aun tras considerar la cantidad de partos previos y el nivel educativo de cada futura mamá, que son dos factores que pueden influir en la posibilidad de que una mujer solicite analgésicos durante el trabajo de parto.
Las mujeres que habían hecho ejercicio durante el embarazo pudieron tolerar mejor los dolores del trabajo de parto porque habrían tenido un mejor estado "psicofísico", sugirió el equipo.
Aunque los resultados son evidencia sólida de que el ejercicio moderado es seguro en el embarazo, los autores señalaron que