Polémica también en España por presos, beneficiados con pulseras, que matan

Un detenido tenía una orden de alejamiento sobre su ex esposa y sus hijos. Su pena fue morigerada y recibió una pulsera de control. Mató a su novia e hirió a otras tres personas

162

Un preso de una cárcel situada en la ciudad de Pontevedra, ubicada al noroeste de España, que llevaba en su muñeca una pulsera de control mató a su novia e hirió a otras tres personas: dos vecinos que declararon en su contra en el juicio y un policía que estaba intentando detenerle.

El interno, Maximino Couto, era un maltratador reincidente y se encontraba precisamente cumpliendo una condena por violencia de género, contra su ex mujer, de la que tenía una orden de alejamiento que pesaba sobre ella y sobre sus hijos.

Couto asesinó presuntamente de un fuerte golpe en la cabeza a su actual compañera sentimental, María del Rosario Peso, de 57 años, en el domicilio que compartían en Ponte Caldelas (Pontevedra).

Según la hipótesis que baraja la Guardia Civil, el hombre, de 60 años, agarró por la ropa a su víctima y la golpeó varias veces contra el suelo.

En el momento de su detención, Maximino Couto llevaba en su muñeca una pulsera de control para evitar que se acercara a su ex esposa, quien logró salvar la vida gracias a que no estaba en casa.

Los hechos
El interno se desplazó sobre las 17 de ayer (hora española) a la parroquia de Mourente, en Pontevedra, de donde era natural, a la casa de su ex mujer para vengarse.

Afortunadamente, ésta última no se encontraba en su domicilio y Maximino se dirigió a la vivienda de unos vecinos, que habían declarado en su contra cuando fue juzgado por maltrato, con el fin de tomar represalias.

Entonces, agredió al hombre y a la mujer con un cuchillo de grandes dimensiones.

El incidente alertó a otros residentes que avisaron de forma inmediata a la Policía Nacional. Un coche patrulla llegó al lugar y cuando iban a detener a Maximino Couto, éste también agredió a uno de los agentes en el brazo con el mismo arma, aunque el policía logró esquivar el golpe.

Una vez reducido, el presidiario confesó, ante la sorpresa de todo el mundo, que había asesinado a su actual compañera en la casa en la que vivían, apenas una hora antes del intento de asesinato múltiple en Mourente.

El presidiario había sido condenado por agresiones reiteradas a su ex mujer y a sus hijos y sobre él pesaba una orden de alejamiento de todos los miembros de su familia.

Read more!