Tráfico de efedrina: liberan al padre de Mariano Martínez

"Ricky Martínez", el padre del actor, dejará la cárcel en las próximas horas. Lo consideran autor secundario en el tráfico de drogas. "Es un primer paso hacia la desvinculación definitiva", dijo su abogado a Infobae.com

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El Juzgado Federal de Zárate-Campana le concedió hoy la excarcelación a Sergio Ricardo Martínez, padre del actor Mariano Martínez, al cambiar a "secundaria" la acusación por su presunta participación en el tráfico ilegal de efedrina, aunque le dictó el procesamiento y continuará siendo investigado.

El juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez, procesó a "Ricky" Martínez pero cambió su carátula al entender que no tuvo un papel "principal" en la maniobra delictiva, y le concedió la excarcelación tras dos semanas de detención.

El abogado de Martínez, Carlos Olita, sostuvo que "debe de haber saltado de alegría". "Este es el primer paso hacia su desvinculación definitiva en la causa", indicó.

Por los mismos motivos, el magistrado accedió a liberar a otro de los detenidos, el cocinero Armando Giulliani, quien durante su declaración había vinculado a Martínez con el mexicano Jesús Martínez Espinosa, detenido en Paraguay como presunta cabeza de la narco banda de "aztecas" desbaratada en Ingeniero Maschwitz.

La situación de "Ricky" se había alivianado a principios de esta semana, cuando tras dos careos con el propio Giulliani y el médico cirujano Gustavo Ricchiuto, éstos no pudieron ratificar sus acusaciones.

El papá de uno de los galanes de la farándula quedó bien parado porque Giulliani no pudo precisar los detalles de una supuesta conversación en la que Martínez se había contactado con Martínez Espinoza.

Por su parte, Ricchiuto había dicho en su declaración que "Ricky" era el proveedor de la efedrina que Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, iban a venderle a la narcobanda de mexicanos en una cifra millonaria.

Sin embargo, Ricchiuto admitió que nunca vio a Martínez en las oficinas de Forza y que todo lo que había contado lo escuchó de parte de los empresarios asesinados, por lo que no podía corroborarlo con pruebas independientes.