La Provincia prohibió el uso de "aditivos" en panaderías

El convenio que firmaron hoy el gobierno provincial y la Cámara de Panaderos tiene por objetivo que la producción de panes y productos de confitería no contengan bromato de potasio, grasas trans ni exceso de sal común

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Un convenio para garantizar que el pan no contenga bromato de potasio, grasas trans ni exceso de sal común fue firmado hoy entre el gobierno
bonaerense y la cámara de panaderos provincial, por el que también se capacitará a quienes fabrican este alimento.

El acuerdo, que alcanza a otros productos de confitería, fue suscripto por el ministro de Salud provincial, Claudio Zin, y el titular de la Cámara de Industriales Panaderos, Pasteleros y Afines (CIPPA), Rubén Salvio, en el hospital El Dique, de Ensenada, donde el acto fue declarado de interés municipal.

El acuerdo busca la "erradicación definitiva del uso de aditivos no permitidos como el caso del bromato de potasio y además la eliminación de la elaboración o venta clandestina de productos de panadería y confitería a fin de preservar debidamente la salud del consumidor".

Mediante la colaboración recíproca, se ubicará a quienes fabriquen pan con sustancias prohibidas, como el bromato de potasio, y se aplicarán las sanciones correspondientes.

También se apunta a capacitar a los productores sobre el uso de productos sanos, como alternativa a ese conservante, a la sal y a las grasas trans.

El acuerdo contempla una campaña para distribuir en las panaderías afiches contra el uso del bromato de potasio y a favor de la fortificación de las harinas.

Quienes cumplan con las normas de salud en la elaboración de sus productos recibirán un adhesivo para exhibir al público, con los sellos del Ministerio de Salud y de CIPPA, que será una garantía de la calidad de sus alimentos.

La cartera sanitaria hará inspecciones en las que se tomarán muestras de los productos para efectuar análisis bromatológicos exhaustivos en el Laboratorio Central de Salud Pública.

El director de Fiscalización Sanitaria del Ministerio de Salud provincial, Mario Disipio, explicó a Télam que pese a los controles bromatológicos "no se ha podido erradicar el uso del bromato de potasio, que es una sustancia cancerígena prohibida en muchos países, entre ellos Argentina".

Este convenio "nos permite aumentar información y referencias de los lugares donde se están comercializando productos, y tomar medidas, ya que somos la autoridad de aplicación del Código Alimentario Argentino", dijo.

Luego advirtió que cuando se compruebe que los productos no se elaboran según el Código Alimentario Argentino, se clausurará el establecimiento y, "en caso de hallar sustancias que pueden hacer peligrar la salud de terceros, se realizará la denuncia penal".

Respecto del convenio para capacitación del personal adherido a CIPPA, adelantó que van "a colaborar para que el personal de esta industria tenga el conocimiento necesario para elaborar productos sanos y evitar el bromato, sales y ciertas grasas".

Disipio sostuvo que en muchas panaderías artesanales se utiliza bromato de potasio porque es un aditivo que garantiza los típicos sabor, consistencia y aspecto del buen pan, pero ignoran sus cualidades perjudiciales y que hay nuevos productos que, además de ser sanos, tienen las mismas virtudes a un precio similar.

En ese sentido, Salvio señaló a Télam que la cámara que preside tiene 32 filiales y unos 40 mil establecimientos, de donde sale el pan para toda la provincia, y que hay muchos que cometen esos errores "por una cuestión cultural o desconocimiento".

Mediante el convenio, CIPPA se compromete a ofrecer información sobre los lugares no habilitados o que presenten irregularidades en la comercialización de productos de panadería.

"Nosotros vamos a realizar una campaña de concientización, para informar sobre la importancia de suprimir el bromato y a favor de la fortificación en las harinas y el uso de aditivos sanos, que cumplen la misma función que los prohibidos", aseguró Salvio.

El empresario precisó que "el pan pasó a ser un producto que evita muchas de enfermedades y es fundamental para la nutrición de los niños".

"Sin sal y grasas trans en el pan -afirmó-, se evita la hipertensión, el aumento del colesterol y problemas cardíacos, que últimamente afectan también a los jóvenes, y lo pueden consumir sin problemas las embarazadas".

Por último, Disipio adelantó a Télam que la semana próxima se firmará un convenio con la Asociación Celíaca Argentina, para establecer una serie de pautas para alimentos destinados a personas que sufren esta enfermedad.

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