La peor crisis financiera en 80 años ha forzado a los países a trabajar en conjunto a fin de encontrar caminos para apuntalar un sistema financiero, paralizado por los miedos de los bancos a prestarse dinero entre sí.
Así, la Unión Europea y Asia decidieron actuar de forma rápida y conjunta contra la crisis financiera mundial, según manifestaron hoy los representantes del bloque de los 27 Estados de la UE y de las 16 naciones asiáticas que acudieron a la mayor cumbre UE-Asia (ASEM) celebrada durante dos días en Pekín.
Con la evidencia de que Europa ya entró en una recesión, analistas temen que la cooperación para levantar los sistemas bancarios pueda verse amenazada debido a que los gobiernos comienzan a enfocarse en revivir la demanda local.
"Necesitamos mejorar la cooperación entre todos los países, porque sólo con cooperación podremos crear la fuerza para superar los apuros", dijo el primer ministro chino, Wen Jiabao, en el cierre de la cumbre.
Los gobiernos prometieron cerca de 4 billones de dólares para apoyar a los bancos y reforzar los mercados monetarios en un intento por detener la crisis. Además, evaluaron incorporar reglas financieras más severas para que la situación no se repita.
Wen indicó que los países necesitan lograr un equilibrio entre innovación y regulación y entre ahorros y consumo. "Necesitamos innovación financiera, pero aún más necesitamos supervisión", señaló, agregando que la prioridad de China es estimular la demanda doméstica para asegurar que el país se mantenga con un crecimiento sostenido.