Fuentes judiciales informaron que la Sala I del Tribunal rechazó la solicitud presentada por la defensa, que había requerido el beneficio al tener en cuenta que el sacerdote condenado a reclusión perpetua ya cumplió 70 años.
Sin embargo, los jueces Liliana Catucci, Raúl Madueño y JuanCarlos Rodríguez Basavilbaso no se expidieron sobre el fondo de la cuestión, es decir, sobre la sentencia por el cual el Tribunal Oral Federal Número 1 (TOF1) de La Plata encontró culpable por siete casos de homicidio, unos 32 casos de torturas y 42 privaciones ilegítimas de la libertad.
Von Wernich fue responsabilizado por el homicidio de Domingo Moncalvillo, María del Carmen Morettini, Cecilia Idiart, María Magdalena Mainer, Pablo Mainer, Liliana Galarza y Nilda Salomone.
Hace un año, el 9 de octubre de 2007, el TOF1 condenó a Von Wernich a la pena de reclusión perpetua, y en la sentencia los jueces consideraron que los hechos cometidos por el represor se enmarcaron en un "genocidio", llevado a cabo entre 1976 y 1983.
Así, los jueces del Tribunal coincidieron con la pena solicitada por la fiscalía y las querellas y Von Wernich se convirtió en el primer sacerdote de la Iglesia Católica condenado por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.
Por entonces, la Conferencia Episcopal Argentina sostuvo que el sacerdote actuó "bajo su responsabilidad personal" y no institucionalmente, mientras que el inmediato superior del ex capellán, el obispo de 9 de Julio Martín de Elizalde aplazó las eventuales sanciones al cura por su participación en violaciones a los derechos humanos.
De todos modos, a un año de tal compromiso no hay sanción canónica contra Von Wernich, quien en su lugar de reclusión goza de las atribuciones de su condición sacerdotal y puede actuar como ministro de la Iglesia.
Haciendo uso de su derecho, el represor había dicho sus últimas palabras previo a la sentencia: "El hombre que quiere reconciliarse necesita paz, si no, actúa con un corazón herido... en caso contrario, va a obrar con el corazón herido y lleno de problemas".
Von Wernich, quien en todo momento portó un chaleco antibalas, había señalado que "en 2000 años de historia ningún sacerdote de la Iglesia Católica Apostólica Romana violó los sacramentos".
El juicio contra el ex capellán duró poco más de tres meses en los que declararon gran cantidad de testigos, y el Tribunal que lo juzgó fue el mismo que condenó a reclusión perpetua al ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz.