El Nobel de Medicina fue para investigaciones sobre el HIV y el cáncer cervical

 

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El Premio Nobel de Medicina quedó en manos de los investigadores franceses Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi, descubridores del virus del HIV, y del alemán Harald zur Hausen, quien identificó al papilomavirus humano como causa del cáncer cervical, informó el sitio El Mundo.es.

Se trata del primero de los galardones dados a conocer por el Instituto Karolinska, que el año pasado premió en este mismo rubro a los norteamericanos Mario Capecchi, Oliver Smithies y al británico Sir Martin Evans por sus trabajos sobre células madre y manipulación genética en modelos animales.

Françoise Barré-Sinoussi está actualmente trabajando en la unidad de Regulación de las Infecciones Retrovirales del Departamento de Virlogía del Instituto Pasteur, en Francia. Por su parte, Luc Montagnier ocupa un puesto en la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del sida.

En tanto, Harald zur Hausen forma parte del Centro Alemán de Investigación Oncológica, en Heidelberg, Alemania. En los años 70, este científico logró aislar dos cepas del papilomavirus humano en liebres. Hoy se tiene la certeza de que éstas causan el 70% de los tumores de cuello de útero.

La historia del Premio Nobel
Alfred Nobel, el sueco que inventó la dinamita, estableció los premios en las categorías de Medicina, Física, Química, Literatura y Paz. El premio de Economía fue creado en 1968 por el banco central de Suecia.

Nobel dejó muy pocas instrucciones de cómo seleccionar a los ganadores, pero los galardonados en Medicina usualmente reciben el premio por un logro específico, en lugar de por el conjunto de sus trabajos.

Hans Jornvall, secretario del comité del premio de Medicina, dijo que el galardón y los 10 millones de coronas suecas o kronas (1,3 millones de dólares) que paga alientan la investigación científica, pero añadió que no piensa que ganar es el objetivo central de los científicos.

"Los investigadores probablemente no se ven a sí mismos como ganadores potenciales del Nobel cuando están trabajando", dijo Jornvall a The Associated Press. "Ellos disfrutan sus investigaciones y su interés en cómo funcionan los mecanismos de la vida", aseguró.