Lejos parece haber quedado la máxima que aseguraba que "el hombre es como el oso, cuanto más feo, más hermoso".
A la rudeza de antaño, hoy se imponen cualidades como Exigentes, Exclusivos, Exquisitos, con Estilo, Eficaces y buscadores de Excelencia. Todas ellas constituyen la categoría de aquellos hombres que adoptaron ampliamente el uso de cosmética masculina premium. Y que consideran que el cuidado de la apariencia y la salud, a través de la utilización de estos productos, les permite establecer su marca personal y los convierte en referentes ante la mirada del otro.
Una encuesta reveló que de los entrevistados, el 80% usa crema humectante, el 69% usa crema para manos, el 64% usa gel de ducha, el 33% usa loción astringente, el 32% usa crema/loción antiacné, el 22% usa crema para contorno de ojos, el 22% usa crema antiarrugas y el 9% usa algún tratamiento de adiposidad corporal.
El estudio analizó las respuestas de 300 hombres de Capital Federal y Gran Buenos Aires, las cuales fueron "completadas" con cuatro estudios en profundidad, con indagaciones en domicilio (para ver, además de lo que los hombres dicen, los productos que usan y su comportamiento en el hogar).
Valentín González es el director de la división Productos de Lujo del Grupo L?Oréal y detalló a Infobae.com que en 2008 realizaron la encuesta por cuarto año consecutivo en un universo masculino ABC1, de entre 25 y 55 años, 40% usuarios de cremas, gel de ducha o lociones de marcas Premium y 60% de usuarios de cosmética masculina, potenciales clientes de marcas Premium.
González dijo que uno de los objetivos del estudio fue conocer el uso y hábito de los hombres en cosmética de alta gama, saber qué opinan, hacia dónde se orientan y cuál es el perfil.
"Esto comenzó con los metrosexuales, pero hoy tenemos un mercado que crece", aseguró González, quien consideró que "hace poco menos de 10 años el mercado de cosmética masculino entró en una espiral de crecimiento más acelerado que lo que lo hacía el mercado femenino".
Para González, la tendencia llegó a la Argentina hace cinco años, cuando empezaron a notar que "se empezó a acelerar el mercado". "En los últimos cuatro años se produjo un cambio importante, tanto del tipo de consumo como en la manera en que la mujer acompañó la transformación en el mercado", dijo.
"La mujer de hace cinco años iniciaba al hombre en el uso de productos, hoy lo acompaña, pero no decide qué usa", diferenció González, quien remarcó que "el hombre pasó de ser pasivo a activo en su interés en este tipo de productos".
Los primeros productos en ser incorporados fueron la crema hidratante, la crema de manos y el gel de ducha. Con el tiempo se agregaron las lociones astringentes y las antiimperfecciones. Y por último los más específicos como antiarrugas, crema para contorno de ojos y tratamientos antiadiposidad corporal.
Entre los resultados del estudio destacan que "si bien no hay entre los hombres una cultura en el cuidado de la piel, ellos saben que tienen una piel diferente y necesitan un cuidado diferente".
Los que saben aseguran que el abordaje de hombres y mujeres ante los productos de belleza es diferente: "Mientras ellas usan cremas para frenar los efectos del paso del tiempo, ellos lo tomaron como un deber y, en la medida que incorporaron los productos a su rutina pasan a usarlos con cierto grado de placer".
Consultado acerca de si los hombres se "ocupan" de su belleza por el placer personal de verse bien o porque la sociedad lo impone, González ubicó a los factores en "igualdad de importancia". Para él, lo hacen "para verse bien, porque la estética es importante en su vida, para estar mejor con su pareja (porque a las mujeres les gusta que su pareja se cuide) y porque es positivo a nivel social".
Así, lejos de sentir pudor de que su novia o esposa sepa de sus hábitos de belleza, el "hombre E" lo verbaliza y no tiene problema en decirlo porque "sabe que es un beneficio".
Otras conclusiones de la encuesta Biotherm 2008
? De los entrevistados, el 80% usa crema humectante, el 69% usa crema para manos, el 64% usa gel de ducha, el 33% usa loción astringente, el 32% usa crema/loción antiacné, el 22% usa crema para contorno de ojos, el 22% usa crema antiarrugas y el 9% usa algún tratamiento de adiposidad corporal.
? El 72% le otorga importancia al cuidado de su imagen para su propia vida personal, el 69% lo hace para impactar en su vida social y el 65% para lograr éxito en el ámbito laboral.
? El 40% cree que usar cosmética masculina es algo normal, socialmente aceptado/ cotidiano y común. Para el 32% no representa ningún tabú, el 20% considera que no tiene nada de malo verse bien y el 19% cree que no tiene que ver con el sexo.
? El 75% de los hombres compran sus propios productos, porque le gusta evaluar las distintas opciones (30%), ir y elegir en el momento (24%), informarse sobre las propiedades y características de los productos (19%), probar los productos (14%) y conocer todos los lanzamientos/ Novedades (11%).
? Las razones más importantes por las cuales utiliza este tipo de productos son: para verse/sentirse bien (71%), para estar prolijo/ bien presentado (70%), por placer (38%), para causar una buena primera impresión (32%), para generar un buen impacto en el otro (28%), por necesidad (23%), para verse/sentirse joven (18%), porque le da confianza frente a los otros (23%) y porque está de moda 0%.
De la muestra, 7 de cada 10 hombres son definidos como "hombres E". Se definen como apasionados, perseverantes, decididos y muy definidos en sus deseos. Son prolijos, meticulosos, detallistas, muy ocupados, activos, elegantes, vanguardistas y adoptan el cuidado personal tanto por una cuestión de salud, como por una demanda estética. La rutina del placer, la importancia del cuidado personal y su impacto ante los otros, el cambio generacional y cierto exclusivismo vanguardista, terminan de definir el perfil de este usuario, cada vez más numeroso.
"No se trata de una moda sino de una tendencia que vamos certificando año tras año, con estos estudios y con el crecimiento y la penetración de nuestra línea de productos, cada vez más diversificada", aseguró González.
¿Hombres eran los de antes?
La evolución del hábito hace que los "hombres E" no crean ser juzgados por los demás. Aceptan que efectivamente se oponen al paradigma del hombre de ayer que era mucho más rústico. Y, ya son cada vez más los que adquieren directamente sus productos y no los reciben de parte de sus mujeres. El usuario actual se va apropiando de la dinámica de la compra e independizándose de la mirada femenina. Sin embargo, aún la presencia de la mujer y su aceptación del hábito pesa en el hombre como el aval de la de la acción y la permanencia y duración del hábito.
Prefieren las marcas Premium porque priorizan la variedad y calidad de los productos y sus packaging; consideran determinante el prestigio internacional de las mismas; valoran la fuerte inversión en investigación que realizan las compañías. Aprecian la propuesta innovadora y vanguardista que ofrecen. Vuelven a insistir en el valor de la compra asistida por un especialista en el tema que resalta los atributos y adecua a la adquisición a las características y necesidades de cada uno.
En tal sentido existen dos tipos de compradores: activos y pasivos. Los primeros, más reflejados en el párrafo anterior, necesitan saber, preguntar, comparar, evaluar y la información recogida les permite armar una expertisse transferible sobre el tema en los foros en los que se menciona. Son compradores directos, no delegan la tarea.