Rubén Darío Segovia y Vicente Elias Cayo estaban imputados, pero el juez federal de Morón Juan Pablo Salas resolvió beneficiarlos con la "falta de mérito", y liberarlos.
Segovia y Cayo, al prestar declaración indagatoria, negaron cualquier filiación política y proclamaron ser simples usuarios de la ex línea Sarmiento, que en la mañana del pasado jueves 4 sufrieron el retraso del servicio.
Aún quedan cuatro detenidos, que están imputados por el juez de los presuntos delitos de "daños agravados y robo en poblado y en banda" por la quema de ocho vagones en las estaciones de Merlo y Castelar de la empresa concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA).
Una fuente de la investigación reveló que en la indagatoria "declararon que eran ocasionales y simples pasajeros que iban a trabajar. Uno dijo que es vendedor de garrapiñada en la estación Once; otro, cartonero; un par de ellos, pintores, otro, changarín".
La defensora oficial Olga García presentó un recurso ante la Cámara Federal de San Martín para que revise la decisión del juez Salas de no liberar a los detenidos, que ya llevan 12 días en distintas comisarías de Castelar.