Los trabajos los desarrollan miembros de la cartera ambiental, la Secretaría de Salud, la Subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas y Prefectura Naval Argentina; entre otras instituciones.
La intención es localizar una posible mancha de hidrocarburos u otra sustancia que fuera la causante de la afectación a los animales, para lo que se relevan diversas zonas de la península.
Según el Ministerio de Ambiente, , "luego de observar, especialmente la franja costera con binoculares, no se detectó ninguna mancha, sino la presencia de una coloración amarilla clara atribuida al mar de fondo y la presencia de distintos géneros de algas".
"Durante una recorrida realizada por la zona costera, constituida por grava y restinga, no se observaron elementos que hicieran presumir la presencia de ninguna sustancia nociva para el medio ambiente", añadió una fuente.
Profesionales de esos organismos y miembros de la Dirección General de Conservación y Areas Protegidas, la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y la Fundación Patagonia Natural analizaban el plumaje de las aves contaminadas, para determinar si era crudo, fueloil o algún aceite proveniente de hidrocarburos.