La parroquia elegida para la ceremonia religiosa se destaca por su sencillez. No tiene demasiados íconos religiosos, sino sólo las imágenes de Jesús y la virgen María tallados en madera. Tampoco posee vitraux y está adornada con rosas blancas y moños dorados.
El vestido de la novia fue diseñado por Claudio Cossano y su confección demandó 15 metros de seda natural. Está bordado con incontables piedras de la cristalería Swaroski.
En tanto, el traje del novio fue confeccionado por Matices. Se supo que Maxi López había traído un modelo desde Europa, pero al ver las propuestas de la casa argentina, cambió de opinión.
Según contó Marina Calabró, una de las aistentes a la ceremonia, hubo muchísimos aplausos luego del beso que se dieron los novios, ya convertidos "en marido y mujer" ante Dios. Lo describió como "romántico y de novela de Andrea del Boca".
En la fiesta, Wanda tendrá otro cambio de vestuario también a cargo de Claudio Cossano y un tercero que será "sorpresa".
También, para evitar los complicaciones que se produjeron durante el casamiento civil, se colocaron vallas y se contrataron 25 personas de seguridad.
La fiesta se realizará en el lujoso salón Versalles del Hotel Alvear. Hay 210 invitados y según adelantó la wedding planner, Sofía de Carabassa, "habrá muchos shows y nada de tiempo para aburrirse".
Asimismo, trascendió que durante la fiesta, parte del coro del Teatro Colón va a cantar el Ave María. El grupo de cumbia La Nueva Luna también actuará para los novios y los invitados.
Asimismo, no se realizará el tradicional carnaval carioca sino que será reemplazado por un carnaval veneciano.