Las FARC con nuevo jefe, tras la muerte de Marulanda

El fallecimiento del líder guerrillero, junto al deceso de Iván Ríos y Raúl Reyes, dejó frágil a la organización terrorista. Se suman las presiones por los rehenes y el cese de la violencia. Colombia prometió una mayor ofensiva

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 EFE 162
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Guillermo León Sáenz Vargas, alias "Alfonso Cano", un antropólogo de 59 años, es el nuevo jefe de guerrilla izquierdista más grande de Colombia tras la muerte de su histórico líder, "Manuel Marulanda Vélez", anunció la organización guerrillera.

"Cano" nació en Bogotá en el seno de una familia de clase media, se graduó en la Universidad Nacional de Colombia y antes de unirse a las FARC, en la década de los 70 del siglo pasado, militó en las Juventudes Comunistas de Colombia (Juco), es decir que pertenece al tronco político del grupo. ?Tirofijo?, en cambio, pertenecía a la raíz original del grupo de extracción campesina.

El flamante líder encabezó la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, instancia conformada por las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL) para las conversaciones de paz con el gobierno del presidente César Gaviria (1990-94).

"Cano" ascendió en la línea de mando y se instaló como uno de los siete miembros del secretariado (cúpula) de las FARC, liderado por "Marulanda", a quien ahora reemplaza en la dirección de la organización.

Tanto el gobierno, como académicos y varios artículos de prensa sobre su vida, reconocen en "Cano" a un "intelectual" de discurso marxista-leninista, que integra la línea política de la organización, mientras el ala militar, está dirigida por Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy".

En de abril de 2000, fue designado oficialmente como cabeza del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, el brazo político clandestino de esa organización.

Muchos analistas señalan que la línea ?militar? y aquella ?política? vivirán una lucha intestina dentro de la organización, dado que ?Marulanda? se encargaba de alguna manera, mediante su carisma, de mantener unificada a la guerrilla.

Justamente, hay quienes creen que ante el creciente resquebrajamiento de la dirección del grupo armado, lo único que le permitirá sobrevivir será un giro hacia la arena política.

En ese sentido se pronunció el líder del centroizquierdista Polo Democrático, Carlos Gaviria, quien afirmó que surgirá "seguramente una lucha entre lo que se ha llamado la línea guerrerista y la política, y uno esperaría que triunfe la línea política".