Fuentes del gobierno colombiano citadas por el portal venezolano Unión Radio, dijeron que la ex jefa rebelde aceptó prestar su voz para los mensajes que buscan disuadir a los líderes insurgentes y que serán transmitidos a partir de la semana que viene.
La guerrillera se entregó junto a su pareja y su hija y fue trasladada desde la selva colombiana por un helicóptero oficial hasta Bogotá, donde permanece recluida en la sede del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).
Karina, según Unión Radio, invita a sus ex compañeros de armas "a contribuir con la paz".
La ex jefa insurgente, que permaneció 24 años en las FARC, tiene una hija adolescente y se entregó junto a su compañero sentimental, conocido como Michín.
En los círculos del Gobierno, Karina está considerada la mujer más importante dentro de las FARC y una de sus jefas más sanguinarias.
Los mismos voceros informaron que Avila participó hace 24 años en el secuestro y asesinato del hacendado Alberto Uribe Sierra, padre del ahora presidente Alvaro Uribe.
Sin embargo, Karina desmintió en varias oportunidades todas esas afirmaciones y acusaciones.
La detención de esta mujer se había convertido en una obsesión para el presidente Uribe, quien impuso su captura a los militares como una prioridad.
La guerrillera militaba en una rama de las FARC que mantuvo en vilo la región cafetera del oeste colombiano y que quedó diezmada después de tener unos 300 integrantes.