Asaltan una agencia de seguridad con máscaras de ex presidentes

Los delincuentes armados, disfrazados de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde y del actual mandatario norteamericano George W. Bush, se llevaron más de 20 mil pesos en efectivo y una computadora, en la provincia de Mendoza 

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El hecho ocurrió ayer cuando los ladrones, que tenían máscaras de los ex mandatarios argentinos y del actual presidente norteamericano George W. Bush -el quinto ladrón no recuerdan los testigos qué máscara usaba-, ingresaron armados a la empresa Prevent, ubicada en la calle Montecaseros al 1400, de la capital provincial.

La cofiscal de la Oficina Fiscal 1, a cargo de la investigación, Mabel Osorio, dijo a Télam que con los datos que aportó el dueño de la empresa de seguridad, José Néstor Méndez Mercado, de 40 años, se inició una investigación para esclarecer el hecho.

La funcionaria judicial dijo que se sospecha que alguien "pasó el dato", ya que al momento del asalto se llevaba a cabo el pago de sueldos del personal de la empresa.

"No se hace siempre en el mismo día y hora", remarcó la fiscal en referencia al pago, tras lo cual explicó que lo que la banda alcanzó a llevarse fue un resto de dinero que quedó tras el pago de sueldo.

Osorio confirmó que tanto Méndez Mercado como otros empleados atestiguaron que "alcanzaron a ver" las máscaras con las que cubrían sus rostros los ladrones, que eran de los tres ex presidentes argentinos, del actual norteamericano y una restante que no recordaban.

Para cometer el robo, los delincuentes enmascarados tocaron el timbre y, cuando un empleado abrió la puerta, lo encañonaron. Luego redujeron a Méndez Mercado y al socio de éste, Martín García, de 36 años, y los obligaron a tirarse al piso.

El accionar de los asaltantes "fue violento", y al propietario de la agencia lo golpearon en la frente para que les indicara dónde estaba el dinero, añadieron las fuentes.

Luego de apoderarse del botín, los asaltantes huyeron con rumbo desconocido y dejaron atados a los empleados con cables de las baterías de los celulares, tras lo cual los encerraron en un baño.